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Cuatro maneras para que las redes sociales le ayuden a tomar decisiones
Carlos Cordero
pymes@elfinancierocr.com
Las redes sociales ofrecen a los empresarios la oportunidad de tomar decisiones, al tiempo que facilitan la superación de diversas limitaciones en la recopilación de datos y en la inteligencia empresarial.
Un informe de McKinsey indica que las empresas deben contar con mecanismos para analizar la información derivada de las redes sociales y para luego canalizarla a las gerencias y a la presidencia ejecutiva, complementando los métodos tradicionales de obtención de información.
Si bien se reconocen los riesgos, el reporte insiste en los beneficios de aprovechar la información que brindan las redes sociales, incluyendo aumentos de la productividad a partir de la colaboración y comunicación de contenidos dentro de las empresas, la identificación de ideas para innovar y la posibilidad de detectar debilidades a nivel de productos, procesos o servicios.
McKinsey insiste que las empresas abiertas al aprovechamiento de la inteligencia social empezarán a explotar estas posibilidades y encontrarán ganancias resultantes que formará la base de su ventaja competitiva sobre los rivales.
1. ENCUENTRE A LOS CONVERSADORES
La inteligencia social no opera con fuentes primarias (expertos, competidores, empleados y proveedores) ni secundarias (publicaciones estadísticas, artículos y estudios de mercado), sino mediante la identificación de las personas y sus conversaciones.
Identifique a los "conservadores" para canalizar información esencial y precisa, anticiparse a las acciones clave de los competidores, ajustar su estrategia o descubrir malestares incipientes -mediante diversas fuentes- que puedan ser atendidas analizando su veracidad y uniéndose a las conversaciones para responderlas.
Dada la diversidad de pensamiento existente en las redes, se debe integrar un equipo de responsables de diversos departamentos de la empresa mediante mapas dinámicos para incluir la información recopilada, calificar su pertinencia y seguir su difusión en las redes.
2. RECOPILE IDEAS Y DELE UN VISTAZO A LA COMPETENCIA
Las redes sociales sirven para recopilar ideas de mejoramiento (mediante concursos) y también proporcionan información de los planes de los competidores, proveedores y clientes.
El equipo de observadores se convierte en cazador de información -en lugar de recolector- y utiliza nuevos métodos analíticos para identificar mensajes relevantes, información cualitativa, temas de debates y citas notables, y para categorizar los mensajes.
En las empresas medianas y grandes se puede recurrir a programas informáticos que -además de realizar buena parte de esa labor- envían al instante información pertinente a los tomadores de decisiones en formatos atractivos e intuitivos.
3. MEJORE LA COMUNICACIÓN Y COLABORACIÓN
Con la “inteligencia social” se crean oportunidades para crear valor que diferencie a la empresa en el mercado. Sin embargo, no basta con tener esa información. Dos tercios de esa oportunidad de creación de valor, y el incremento de la productividad en hasta un 25%, depende de la mejora de la comunicación y la colaboración dentro de la empresa y con aliados, proveedores, canales, clientes.
Esa mejora de la comunicación y la colaboración vendrá del mismo uso de las redes sociales, pues el personal pasa de interactuar y compartir contenidos y conocimientos a través de canales de comunicación uno-a-uno (correo electrónico y teléfono) a compartirlos mediante las redes sociales, que permiten la comunicación colectiva. Aparte hay beneficios adicionales en mercadeo de consumo, servicio al cliente e incluso la detección de fraude.
Por supuesto, existen riesgos que deben gestionarse, incluyendo las distracciones, la privacidad de los usuarios y de la información empresarial, y manejo de la reputación, lo que implica definir políticas internas de manejo de redes sociales para todos los niveles.
4. FOMENTE LAS INTERACCIONES
El estudio de McKinsey insiste que la mayor diferencia no es cuál red social o cuál programa de inteligencia social utilizar, sino cómo fomentar las interacciones entre las personas en las redes sociales.
El éxito no dependerá de cuáles tecnologías se utilicen, sino de si se tiene o no una cultura favorable a la colaboración, el intercambio y las interacciones entre los contactos, los colaboradores y los aliados externos.
Las empresas deben definir lo qué funciona y aplicar las prácticas adecuadas, a sabiendas que para la creación de una masa crítica es esencial la participación e interacción de los contactos.
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